martes, 16 de diciembre de 2008

Un poco de Historia


Uno de los errores de Franco durante la Guerra Civil.

Uno de los mitos que existen y que el bando ganador de la guerra civil española se encargo ampliamente de propagar fue la brillantez como general y estratega de Franco. Esto evidentemente no es así y la propia historia lo demuestra. Eso si Franco era una persona con mucha suerte de echo es ampliamente conocida toda su trayectoria africanista y sin duda alguna la tuvo durante la guerra y después de ella , pero eso es otra historia.
Los dos mas importantes errores cometidos a nivel de estrategia durante la guerra civil fueron la batalla de Guadalajara que evidentemente no fue decisiva para el transcurso de la guerra, pero que si dio alas y moral a los republicanos y que alargo el conflicto y lo hizo mas sangriento. El otro error mas grave fue el cometido durante la batalla del Ebro y del que salió con mucha suerte.
Vamos a fijarnos en el primero.
Franco a principios de 1937 se decide por cerrar el cerco de Madrid desde el norte para ello traslada el contingente italiano al norte después de su éxito en la campaña de Málaga.
Intentando no aburrir mucho al personal el ejercito nacional estaba formado por dos contingentes uno avanzaba por la derecha de la carretera de Guadalajara a Madrid que era la división Soriana formada por tropas españolas al mando del General Mola y a la izquierda estaba formado por el CTV cuerpo expedicionario italiano formado por tres divisiones al mando de un general de división llamado Mario Roatta un buen general con experiencia militar en la primera guerra mundial.
El tema es que uno de los objetivos de los italianos como el de los alemanes era experimentar las tácticas de guerra que después emplearían durante la segunda guerra mundial con lo que mejor momento que ensayarlas que en el escenario español.
Los italianos tenían una versión de la Blitzkrieg(guerra relámpago) a la que llamaban la guerra Celere.
A grosso modo la guerra relámpago consiste en avanzar muy rápido con los carros de combate dejando las bolsas de resistencia detrás para que la infantería se encargué de eliminarlas a posteriori.
Por lo tanto era el momento ideal para probarla, el ejercito que tenían enfrente había demostrado estar bastante desorganizado aunque defensivamente si que habían conseguido parar al ejercito nacional a las puertas de Madrid (ciudad universitaria),(batalla del Jarama), pero ofensivamente no habían intentado absolutamente nada.
El error que cometio el ejercito italiano es que sus divisiones ligeras acorazadas avanzaron demasiado deprisa, haciendo que la linea de suministros fuera demasiado larga.Todo ello aderezado por el mal tiempo que impidio que la aviacion italiana con base en Burgos pudiera apoyar el avance de sus unidades pero que no impedia que la aviacion republicana atacara a las avanzadillas italianas.
El general italiano se dio rápidamente cuenta de lo que estaba ocurriendo y quiso retirarse con el fin de reagruparse y esperar un cambio en las condiciones climáticas asi como un posible apoyo del flanco derecho que estaba atascado en sus posiciones por el rápido contraataque republicano.
Ahí es donde entra la decisión de Franco que anclado en su absurdo concepto africanista de no perder ningún territorio conquistado hace que las tres divisiones italianas permanezcan en sus puestos, siendo al final masacradas por el avance republicano de las divisiones 11,12 y 14 formadas por brigadas mixtas y brigadas internacionales. Dicho movimiento de tropas fue debido al coronel republicano Vicente Rojo que merece capitulo aparte en la guerra civil, ya que fue a mi juicio la única figura brillante a nivel militar de los dos ejércitos, el cual merece un capitulo aparte y un reconocimiento en nuestro país que aun no se le ha hecho y probablemente nunca se le hará.
El segundo error de Franco durante la guerra fue durante la batalla del Ebro.Franco se empeño en atacar Valencia con el fin de dejar al ejercito republicano del centro totalmente aislado. Cuando los republicanos atacaron desde el norte cruzando la frontera que formaba el río Ebro (Gandesa), estuvieron apunto de dejar embolsados a 200.000 hombres , prácticamente el 50% del ejercito nacional. Franco se negó a retirarse e hizo aguantar en sus posiciones hasta la extenuación a las tropas que estaban en ese frente, hasta que recibieron refuerzos. La jugada le salió bien pero hubo un par de semanas durante esa batalla en la que la guerra hubiera podido dar un giro de 180 grados. Al ejercito republicano le falto la suerte que Franco tuvo y sobre todo apoyo de los países occidentales.

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